Ángulo de detección
Prácticamente todos los detectores tienen un área de detección en forma cónica, con lo que la figura que se proyecta en el suelo es un círculo. Esto puede ocasionar que en casos concretos en los que se produce movimiento en las esquinas de una estancia no se consiga una detección eficaz.
Existen también por ello, otros detectores cuyas zonas de cobertura son rectangulares, consiguiendo así cubrir un área mayor ante posibles movimientos que puedan tener lugar.
Puede ocurrir que en determinadas ocasiones queramos reducir el “campo de visión” del detector, para evitar activaciones o detecciones no deseadas; en el caso de los detectores PIR esto se consigue tapando la lente en la medida de lo deseado mediante adhesivos o protectores de lente que vienen suministrados con el propio detector.
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Distancia de detección
El alcance máximo no siempre es el mismo, sino que depende de cada modelo y no siempre es regulable.
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Altura de instalación
Hay que tener en cuenta que la altura de instalación del detector es proporcional a su zona de cobertura, es decir, al aumentar la altura a la que coloquemos el detector también se incrementa proporcionalmente su área de detección. Pero el inconveniente que esto conlleva es que a medida que se gana en superficie de cobertura el detector va perdiendo sensibilidad hasta llegar al punto de considerarse no válido. Esto puede resultar ser un problema en sitios tales como naves industriales, almacenes de gran altura, hangares… en los cuales el techo puede llegar a estar hasta a 10 metros de altura.
La solución a ello será recurrir a detectores preparados para operar a grande alturas.
Rango crepuscular
Ajuste de tiempo
Una vez que el detector detecta la presencia de personas en la sala, activa la carga luminosa que lleva conectada; cuando se deja de detectar movimiento empieza la temporización, es decir, empieza a contar el tiempo previamente fijado mediante los selectores, y una vez finalizado ese tiempo, si no vuelve a detectarse presencia en la sala, la carga luminosa se apaga.
El tiempo de desconexión de la carga es fijado por el usuario y suele ser un tiempo entre 4 segundos y 30 minutos (según el modelo).
En lugares de paso contínuo como pasillos, escaleras… conviene que la luz se apague lo antes posible para evitar que permanezca encendida innecesariamente.
En cambio, en oficinas, despachos, bibliotecas… el tiempo de retardo es algo mayor para evitar encendidos y apagados continuos.